
Proyecto de separador de petróleo
La gestión de aguas contaminadas con hidrocarburos representa uno de los retos medioambientales y operativos más estrictos en la industria pesada, el sector petroquímico y las áreas portuarias. En este proyecto, el cliente se enfrentaba a normativas de vertido cada vez más rigurosas, necesitando reducir la concentración de aceites libres y emulsionados en su efluente por debajo de las 10 partes por millón (ppm). El desafío no era solo la separación, sino hacerlo en un entorno con caudales variables y presencia de lodos abrasivos que inutilizaban los equipos estándar.
Para Bim Hard, la solución pasaba por superar la simple decantación por gravedad. Nuestra oficina técnica abordó el proyecto mediante un estudio de la densidad y viscosidad del contaminante específico. Diseñamos un sistema basado en la tecnología de coalescencia mejorada. Mediante simulación de fluidos, optimizamos la disposición interna de paquetes de placas corrugadas, forzando a las microgotas de petróleo a agruparse en gotas mayores, acelerando drásticamente su ascenso a la superficie y permitiendo un tratamiento eficiente en un espacio físico reducido.

La fabricación del equipo exigía materiales capaces de resistir un entorno altamente agresivo. Construimos el cuerpo principal del separador en acero al carbono de alto espesor, aplicando un recubrimiento interno epoxi-fenólico de grado marino para garantizar una resistencia total a la corrosión por hidrocarburos y salinidad. El sistema integra compartimentos de sedimentación para lodos pesados y una cámara de separación de aceites con un sistema de skimmer (rasqueta) ajustable, diseñado por Bim Hard para recuperar el petróleo con el mínimo contenido de agua posible.
El resultado de la instalación fue inmediato. El sistema logró estabilizar el efluente del cliente muy por debajo de los límites legales permitidos, eliminando el riesgo de sanciones medioambientales. Además, la robustez del diseño y la integración de puntos de acceso estratégicos para la limpieza han reducido los costes operativos de mantenimiento en un 40% en comparación con su sistema anterior. Este proyecto demuestra que la ingeniería de separación avanzada es la única vía fiable para entornos industriales críticos.
La principal diferencia radica en la tecnología y el objetivo. Mientras un separador de grasas usa la gravedad simple para aceites vegetales, nuestros separadores de petróleo utilizan paquetes coalescentes (CPI). Estos son estructuras internas diseñadas para «atrapar» gotas de hidrocarburo microscópicas (emulsiones mecánicas) que no se separarían por simple gravedad, logrando una purificación del agua mucho más profunda.
Estos equipos son esenciales en refinerías, plantas petroquímicas, talleres de maquinaria pesada, estaciones de servicio, desguaces, puertos y cualquier industria donde exista riesgo de derrame de combustibles, lubricantes o aceites minerales al sistema de agua.
El diseño de Bim Hard incluye una cámara de almacenamiento temporal para el hidrocarburo separado. Gracias a la eficiencia del sistema, el aceite recuperado tiene un bajo contenido en agua, lo que permite en muchos casos su valorización como combustible secundario o su gestión económica por parte de gestores autorizados.

